Desde mediados de febrero, Orlando Quevedo dejó de pertenecer a la Secretaría de Seguridad de la provincia.

De acuerdo a fuentes cercanas del área de seguridad, la presencia de Quevedo al frente de la Secretaria habría sido de manera transitoria, hasta que el ministro, que conduce Hernán Martel, se acomode en su cargo y designe a su propio equipo.

Aunque se desconoce quién sucederá a Quevedo, se pudo saber que el pasado 18 de febrero, el funcionario de la fuerza habría firmado su renuncia y decidió acogerse al beneficio del retiro.

El Ministro de Seguridad, Hernán Martel, desplazó al comisario general Orlando Quevedo, quien se desempeñaba como Secretario de Seguridad. El martes 18 de febrero pasado Quevedo firmó la renuncia y se acogió a los beneficios del retiro por ostentar ya el escalafón más alto de la Jerarquía policial.

Según la información a la que tuvo acceso El Ancasti la presencia de Quevedo en el gabinete de Seguridad se había acordado para que sea transitoria hasta que Martel vaya designando a su propio equipo. En ese contexto aún se desconoce quien ocupará el cargo, pero según trascendió podría tratarse de un abogado.

La salida del exjefe de Policía era una medida esperada teniendo en cuenta la grave situación en la que se encuentra envuelto, quien era su segundo al mando en la cúpula policial en la era de Marcos Denett como Secretario de Seguridad.

Quevedo era el único de la exgestión policial que había quedado en lo que sería el nuevo grupo de trabajo de Martel. Obtuvo numerosas críticas, ya que no solo continuaba sino que lo habían nombrado en un puesto superior.

Desde 2016

Quevedo había sido nombrado jefe de Policía el 2 de septiembre de 2016 tras la renuncia de Julio César «Suri» Gutiérrez. El mismo día del nombramiento se puso en funciones también como subjefe al comisario general Daniel Omar Roldán.

Antes de asumir como jefe de Policía, Quevedo se había desempeñado como rector del Instituto de Educación Superior Policial, puesto que ocupaba desde 2014. Antes había ocupado el puesto de jefe de la División Criminalística.

Bajo el mando de Quevedo y de Denett en Seguridad, dos subjefes de Policía nombrados renunciaron y posteriormente quedaron sindicados en hechos de corrupción.

El primero fue Daniel Roldán, quien renunció a los tres meses de asumir luego de que se publicara una fotografía en la que se demostraba que había participado de la revuelta policial del 6 de diciembre del 2013.

Meses después fue denunciado y tras ser investigado Roldán fue imputado por «Fraude a la administración pública» y «Peculado» y fue enviado a juicio.

En su reemplazo fue nombrada la comisario Ana Garay y tras ella, en noviembre del 2018 Carlos Kunz, quien actualmente está imputado por los delitos “organización de tráfico de estupefaciente”, “ocultamiento de sustancia” y “cohecho”. Por estos hechos y teniendo en cuenta el cargo que cumplía Quevedo no se descarta que sea convocado por la Justicia.