Tras un reconocimiento por parte de los familiares de Brenda Micaela Gordillo de una medalla -que quedó intacta pese al fuego que quemó parte del cuerpo de la joven- que fue encontrada en el cuello de la joven, el fiscal de la causa dispuso la entrega de los restos a la familia para que dieran cristiana sepultura.

Al reconocimiento lo realizó un familiar de la muchacha, quien reconoció como propiedad de Brenda la medalla que le había sido regalada por su madre.

Cabe señalar, que el lunes, el fiscal había resuelto enviar a la provincia de Jujuy para el análisis de ADN una pieza dentaria de Brenda, razón por la que, en ese momento, a posteriori de concluir con la operación de autopsia, no se le hizo entrega de los restos a la familia. Se desconoce oficialmente el motivo que llevó al fiscal a cambiar de opinión y entregar el cuerpo, teniendo en cuenta que una tía de Brenda la reconoció horas después de que fuera encontrada semienterrada en la Ruta 4 kilometro 17, camino a El Rodeo.

Luego de varias horas de espera afuera de la morgue del Cementerio Municipal, la familia de Brenda Micaela recibió los restos de la joven. En donde horas más tarde acompañados por otros familiares y amigos, la madre y los hermanos de Brenda se dirigieron hasta la ciudad de San Isidro, en el departamento Valle Viejo, donde fue velada.

Durante toda la siesta y tarde, fueron innumerables las personas que, de manera pacífica, tal como lo había pedido a través de los medios uno de los hermanos de Brenda, llegaron hasta la iglesia donde se velaron sus restos. Finalmente, en horas de la tarde, una multitud se trasladó hasta la localidad de Huaycama, más precisamente al cementerio, donde se le dio el último adiós a la joven. Con dejos de dolor y mucha congoja, una multitud despidió a la muchacha bajo una misma consigna “justicia por Micaela” que “la causa no quede impugne”.

Antes de retirarse del panteón, un amigo y un hermano de la joven agradecieron a todas las personas que los acompañaron en este difícil momento: “Micaela era una buena chica, humilde y reconocida por todos. No deberíamos estar acá, pero es el destino. Solo pedimos que la muerte de Micaela no quede impugne. Queremos justicia”, finalizó.

La historia de una chica que posteó en su cuenta de Twitter que “escapó” de Naim Vera

Mientras avanza la investigación por el femicidio de Brenda Micaela Gordillo, cuyos los familiares ayer dieron el último adiós a sus restos, un nuevo relato se sumó a la historia. Se trata de una joven que compartió parte de la secundaria con Naim Vera, el acusado, y aseguró que la hizo “sufrir un calvario”.

A través de la red social Twitter, la misma que Vera usaba para repudiar casos de abuso o crímenes contra mujeres, esta joven contó que tuvo que irse del país por las amenazas que recibía por parte del ahora femicida, que quedó detenido tras confesar haber matado a Micaela.

Bajo el usuario @fernandag_ posteó: “Dejé de ir al colegio en último año por Naim Vera y Lucas Ibáñez. Mis compañeros, mis profesores y todos saben lo machistas que fueron conmigo. Me denigraron, me decían pu.. delante de quien sea. Me gritaban desde el auto en la calle”, tuiteó.

En una serie de posteos, Fernanda García afirmó que tuvo que mudarse primero de la provincia hacia Córdoba y que terminó, finalmente, dejando del país, después de que Naim y sus amigos publicaran en internet un video pornográfico suyo y le hicieran bullying cuando los denunció.

Ahora, la joven vive en Australia y se solidarizó con la familia de Brenda en cuanto se enteró de lo que había ocurrido. “Se me pone la piel de gallina de pensar que no le hubiese temblado la mano para hacerme algo a mí, no quiero ser víctima ya pasó, ya esta superado. Quiero que sepan lo que es, que no es bullying, fue machismo”, expresó.

“Quizás tendría que haber escrito todo y listo. No podía y se me ocurrió la manera más crítica, que fue hacer un vivo y les molestó bastante. Para la familia de Micaela, me parece una forma de apoyo contar, pero muchos piensan que es una falta de respeto y lo entiendo y lo respeto. Que sus problemas personales conmigo no les quite el uso del razonamiento (…)”.