El Ministerio de Cultura y Turismo de Catamarca, como organizador de la Fiesta Nacional del Poncho, ha decidido no dar continuidad a la tradicional Elección de la Reina de la Fiesta, en tanto concurso de belleza.

Así lo comunicó oficialmente el organismo provincial, en coincidencia con la conmemoración del Día de la Mujer. “Entendemos que los tiempos que corren exigen estar a la altura de las circunstancias y acomodarnos a los cambios que la misma sociedad nos demanda, máxime teniendo en cuenta que la fiesta es de organización y gestión estatal”, señaló el ministro de Cultura y Turismo, Luis Maubecín al comunicar la novedad.

“Esto no significa, bajo ningún punto de vista, desconocer los 50 años de historia que tiene la Fiesta Nacional e Internacional del Poncho en la que, año a año, se decidió elegir a una representante femenina catamarqueña como Reina de la misma. Todas esas mujeres -cada una a su tiempo- han sabido asumir muy bien la misión que se les encomendaba como embajadoras de Catamarca y de la Fiesta; y de ninguna manera queremos ni pretendemos borrar esa parte de la historia de nuestra Fiesta del Poncho”, agregó Maubecín.

“Pero en adelante y siendo receptivos de las demandas sociales y, al mismo tiempo, consecuentes con una política en materia de género que el Estado Provincial asume y sostiene no seguiremos con este certamen”, enfatizó.

Catamarca no es la primera provincia ni la del Poncho la primera fiesta en tomar la decisión de suprimir los concursos de belleza. Ya lo hizo La Pampa con sus fiestas provinciales y distintos municipios del país, como Lincoln, Escobar, Adolfo Alsina en Buenos Aires, General Roca en Río Negro con la Fiesta Nacional de la Manzana, Y Calafate en Santa Cruz con la Fiesta del Lago.

Hasta ahora son 65 las fiestas populares -de organización provincial y/o municipal- que han decidido eliminar la elección de reina o bien, transformarlas a un formato que no reproduzca estereotipos de belleza ni someta a las mujeres a condiciones de violencia simbólica.

Inclusive en 2019 Catamarca tuvo una verdadera lección de parte de jóvenes de secundario de dos colegios capitalinos quienes, en medio del evento de elección de la reina de los estudiantes de sus instituciones, se plantaron para decirle no a estos concursos de belleza: “Esta noche, los 6° años del colegio Pia Didoménico y del Instituto Belgrano, decidimos no participar de la elección de la reina. Nuestro objetivo, con esta intervención, fue mostrar las críticas a las que somos expuestas en estas competencias tan sólo por apariencias físicas, y cómo éstas terminan afectándonos emocionalmente. Consideramos que es un concurso que, además de generar competencia entre nosotras, establece estereotipos de belleza irreales, provocándonos así infinidad de inseguridades”, declararon en ese momento estas adolescentes.

Desde el Ministerio de Cultura y Turismo entienden que el Estado no puede mirar para otro lado ante estas situaciones, ni seguir aceptando -ni mucho menos promoviendo- estereotipos de belleza que cosifiquen a la mujer o la sometan a distintas manifestaciones de la violencia simbólica que, de tan naturalizada, pasa desapercibida.

Selección de embajadores de la fiesta

En lugar de la elección de la Reina de la Fiesta del Poncho, a partir de este año se elegirán embajadores culturales -sin distinción de sexo- que representen y puedan transmitir desde la vivencia y la experiencia cómo es la fiesta y los valores que la sustentan. Podrán ser artesanos, músicos, bailarines, poetas, deportistas o personas comprometidas con la promoción cultural y turística de Catamarca y su fiesta mayor.

“Entendemos que quien represente a la Fiesta Nacional e Internacional del Poncho, con sus 50 años de historia y el profundo arraigo que tiene entre los catamarqueños, debe ser una persona que sienta, quiera y sea portadora de las manifestaciones culturales e identitarias que han dado origen a nuestra fiesta, más allá de su juventud y su belleza”, señala el comunicado oficial del Ministerio.

La eliminación de la Reina de la Fiesta irá también acompañada por la eliminación de los atributos vinculados a la monarquía que la joven elegida recibía y custodiaba: cetro, corona y capa. “Seguramente el o la embajadora cultural tendrá como atributo principal un poncho catamarqueño que pretendemos lleve como insignia y bandera”, anticipó Maubecín.

Con esta decisión tomada, ahora se trabajará para delinear -consensuadamente con los distintos sectores y actores vinculados a la organización de la Fiesta del Poncho- el formato de selección de los embajadores culturales que, en adelante, representarán a la fiesta popular más importante de los catamarqueños y a la fiesta del invierno más grande de Argentina.

Fuente El Ancasti Digital