Alberto Fernández dispuso este domingo el licenciamiento de todas las personas mayores de 65 años para que «se queden en sus casas, tranquilas y disfruten» de sus hogares, lejos de la posibilidad de contagio de coronavirus.

Tras una extensa reunión en la Quinta de Olivos en la que analizó el avance del coronavirus en el país, el presidente afirmó «vamos a asignarles horarios de atención específicos en lugares como bancos y centros de salud para que no tengan que vivir momentos de aglomeración de gente».

Además del Gabinete nacional, del encuentro participaron el gobernador de la Provincia, Axel Kicillof y el jefe de Gobierno de la Ciudad, Horacio Rodríguez Larreta, quienes estuvieron junto a Fernández en la conferencia de prensa donde se anunció la batería de medidas, que incluyen la suspensión de las clases hasta el 31 de marzo.

«No estamos dando 14 días de vacaciones, estamos en una emergencia. Necesitamos que todos los que puedan quedarse en casa se queden, esta vez es buen negocio quedarse en casa», enfatizó el mandatario ante la prensa.