El Papa Francisco convocó este domingo a todos los fieles del mundo para que recen el «Padre Nuestro» el próximo 25 de marzo al mediodía, un gesto con el que quiere universalizar la oración para luchar contra la pandemia del coronavirus. Lo hizo al recitar el tradicional Ángelus, televisado en streaming tras el cierre de la Plaza San Pedro como medida para frenar la propagación del Covid-19.

«En estos días» en los que «la humanidad tiembla con la amenaza de la pandemia, me gustaría proponer a todos los cristianos que unan sus voces», dijo Francisco, momentos después del rezo del Ángelus.

Por eso, convocó a todos los fieles del mundo a recitar el «Padre Nuestro» el próximo miércoles 25 de marzo al mediodía. Dos días después, el viernes 27, anunció que presidirá a las 18 (hora local) un momento de oración en la Plaza de San Pedro.

«A partir de ahora, invito a todos a participar espiritualmente a través de los medios de comunicación. Escucharemos la palabra de Dios, elevaremos nuestra súplica, adoraremos el Santísimo Sacramento, con el que al final daré la Bendición Urbi et Orbi, a la que se adjuntará la posibilidad de recibir la indulgencia plenaria», señaló.

Y agregó: «Queremos responder a la pandemia del virus con la pandemia de oración, compasión, ternura. Mantengámonos unidos».

Francisco ofreció su homilía y rezó el Ángelus desde la Sala de la Biblioteca vaticana y fue transmitido por video en directo, y después se asomó por la ventana del palacio apostólico para saludar a una Plaza de San Pedro totalmente vacía, ya que el Vaticano prohibió su entrada a los fieles hasta el 3 de abril como medida de prevención para evitar contagios.

«Expreso nuestra cercanía a médicos, trabajadores de la salud, voluntarios, a las autoridades que deben tomar medidas duras pero por nuestro bien», dijo Jorge Bergoglio.

En ese marco, el pontífice expresó su apoyo «a los policías y soldados que en la calle buscan mantener el orden y que se cumplan las cosas que el gobierno nos pide hacer por el bien de todos nosotros».