A un mes de que el Gobierno nacional resolviera dictar el aislamiento social y obligatorio  para prevenir la propagación de la pandemia del Covid-19, en Catamarca, el número de detenidos por violar la cuarentena asciende a 2.300. De esa cantidad, unos 115 fueron demorados durante el fin de semana en los controles llevados a cabo por las fuerzas de seguridad de Provincia y Nación. 
Día tras día, especialmente los fines de semana, el número  de infractores se multiplica y no solo se pone en riesgo la salud pública de cara a un contagio, sino que también se atasca el sistema penal. Los detenidos y demorados son muchos, y son cada vez más. 
La Policía de la Provincia, Policía Federal, Gendarmería y  la PSA interceptaron durante el fin de semana a 202 personas, a quienes se les iniciarán causas penales, principalmente por violar el artículo 205 del Código Penal. Además, se fiscalizaron 50 vehículos que circulaban por las rutas.   
Sin embargo, ¿cuántos de esos 2.300 detenidos quedaron detrás de una reja? Un vocero policial aseguró que “estrictamente, por violar la cuarentena, ninguno. Son fichados, notificados y luego, recuperan la libertad debiendo cumplir la cuarentena en sus domicilios”. 
De vuelta a la cantidad de arrestos, solo en la Capital se registraron 1.196, de los que 25 quedaron alojados en una celda. La explicación parece ser simple. No fue porque violaron el art. 205 o el art. 202 -un delito excarcelable-, sino por otros delitos como resistencia a la autoridad, agresión a los efectivos, portar armas sin carné, perpetrar ilícitos o llevar droga encima. 

Sistema penal 
En nuestra provincia, a diferencia del resto del país, son los fiscales provinciales quienes se encargan de las violaciones a los artículos 202 y 205 hasta el 26 de abril, el último día de cuarentena obligatoria, pero no quienes realizan el juzgamiento. A esta parte de la etapa, la última del proceso, la lleva adelante el juez federal Miguel Ángel Contreras. 
Sin embargo, la carga que enfrenta el Ministerio Público para indagar a los infractores es notable.  
Solo basta con recorrer el edificio de calle Junín al 600, donde funcionan las distintas fiscalías para percibir la honda preocupación en los funcionarios de turnos en esta feria extraordinaria por las casi 100 causas que se reciben a diario por la violación de la cuarentena, quienes piden la implementación de medidas más estrictas frente a un escenario inimaginable. 
A los fichados y prontuariados por transgredir la cuarentena se les formula una acusación en su contra, para un llamado a indagatoria en un futuro no muy lejano (una vez que concluya la cuarentena) a un posible procesamiento y a una posible elevación a juicio. 
Si un tribunal lo decidiera, recibirán una condena, pero no irán a la cárcel, salvo que tengan una condena previa, según explicita la ley.

Fuente La Unión Digital