Las autoridades de la Conferencia Episcopal Argentina (CEA) se reunieron con el Secretario de Culto de la Nación, Guillermo Oliveri, para evaluar la posibilidad de reabrir las iglesias para celebrar las Misas con las debidas medidas sanitarias para evitar contagios de coronavirus.

La reunión se realizó el 21 de abril, al cumplirse un mes del aislamiento social preventivo y obligatorio en Argentina, establecido por el Gobierno de Alberto Fernández. Al encuentro con Oliveri asistieron el presidente de la CEA, Mons. Oscar Ojea; y el Secretario General, Mons. Carlos Humberto Malfa.

Las autoridades de la CEA consultaron la posibilidad de una apertura gradual de los templos para la celebración Eucarística con los debidos recaudos sanitarios dispuestos.

Oliveri respondió que las autoridades nacionales continuarán evaluando la situación, pero “por ahora es necesario mantener las actuales medidas de prevención y aislamiento que afectan a las celebraciones religiosas”, describió un comunicado de la oficina de prensa de la CEA.

La consulta de la Iglesia en Argentina se realizó en el contexto de la “cuarentena administrada” que habilitó el Gobierno con el objetivo de ir retomando algunas actividades.

En primera instancia la medida apuntó a la apertura progresiva de bancos, trámites y servicios y transporte público.

Esta información surge luego de que el presidente de la Comisión de Fe y Cultura de la CEA, Mons. Víctor Fernández, propusiera 13 medidas para celebrar la Eucaristía en las iglesias durante la pandemia y reducir los riesgos de contagio.

Según las estadísticas de la Universidad Johns Hopkins, Argentina presenta, al 22 de abril,  3.144 casos confirmados de COVID-19 y 152 fallecidos.

Medidas para reabrir iglesias durante pandemia de coronavirus
Estas medidas obligatorias son:

1) Que haya una distancia de dos metros entre las personas, tanto hacia los costados como hacia atrás y hacia adelante. Esto requerirá retirar o anular la mitad de los bancos de los templos.

2) Que no haya más de dos personas por banco.

3) Que una vez cubiertos los bancos de esta manera, no se acepte el ingreso de más personas.

4) Que en los templos donde suele haber mayor afluencia de gente se multiplique la cantidad de misas, de manera que los fieles se distribuyan entre el sábado y el domingo en diversos horarios. Dada la capilaridad y cercanía de los templos esto no incidirá en el transporte.

5) Que no se celebre la Misa con fieles en los santuarios más visitados debido a la dificultad para establecer allí un control de este tipo. En estos casos, sólo podrá invitarse, a puertas cerradas, a los agentes pastorales que cumplen servicios en la comunidad.

6) Que en la Misa no haya cola para comulgar sino que los ministros se acerquen a las personas ubicadas en los extremos de los bancos y depositen la Eucaristía en la palma de las manos.

7) Que cada ministro que acerque la comunión se lave las manos previa y posteriormente con jabón y se coloque alcohol en gel.

8) Que se omita el saludo de la paz y todo contacto físico

9) Que las Misas no duren más de 40 minutos.

10) Que la salida del templo sea progresiva y se eviten los saludos.

11) Que no se tomen intenciones para la Misa en el momento y que sólo se reciban previamente por teléfono, mail o mensajes.

12) Que quienes por su edad estén impedidos de asistir puedan recibir la comunión en sus hogares.

13) Que se mantenga transitoriamente la dispensa del precepto dominical, de manera que las personas que prefieran extremar los cuidados no se sientan obligadas a asistir. De hecho, antes que se declarara la cuarentena la cantidad de asistentes a Misa ya había disminuido mucho de modo espontáneo.