Ernestina es catamarqueña y tiene 80 años. Hace ya más de un mes tomo notoriedad pública y por algunos días un video que la tenia como protagonista fue un verdadero viral con cientos de miles de reproducciones. Aunque su trascendencia fue involuntaria y el motivo que la llevó a esa exposición, muy poco grato: en un viaje a Europa contrajo el COVID-19, el contagio fue detectado en su regreso al país. Y a pesar de estar, por su edad, dentro de los considerados pacientes de riesgo, Ernestina superó la enfermedad.

Hoy, ya de alta y en pleno proceso de recuperación, cuenta desde su casa en Catamarca su historia con mas tranquilidad y aconseja en primera persona. “Tomen conciencia” y “la pandemia no es un juego”, recomienda con la autoridad que le dio la experiencia vivida.

El video que hizo “famosa” a Ernestina es idéntico a muchos otros grabados y difundidos en Europa: el pasillo de un centro de salud, personal médico formado en fila a ambos lados del corredor, una persona de edad avanzando entre aplausos y gritos de celebración, camino al alta hospitalaria. La recuperación de las personas mas vulnerables al coronavirus fue celebrada como pequeñas pero emotivas victorias sobre un virus que puso a la humanidad en jaque. Y el caso de Ernestina, fue uno de los primeros de esas características en la Argentina.

Con muy buen ánimo, la vitalidad de una mujer que aun disfruta del placer de viajar y desde la experiencia personas, atiende el teléfono y cuenta su historia del coronavirus en primera persona.

“LA GENTE TIENE QUE TOMAR CONCIENCIA QUE ESTO NO ES UN JUEGO, TIENEN QUE RESPONSABILIZARSE Y CUMPLIR LOS PROTOCOLOS. SOLO EL QUE HA PASADO POR ESTO SABE, LA GENTE NO LE DA MUCHA IMPORTANCIA ACÁ A ESTO. APOYO A LA SEÑORA MINISTRA QUE ESTABA BASTANTE PREOCUPADA PORQUE LA GENTE NO COLABORA”.

“ME PUSE EN MANOS DE DIOS Y NUESTRA MADRE VIRGEN DEL VALLE QUE ELLA ES LA QUE INTERCEDE, SOY UNA PERSONA DE FE Y LEGIONARIA DE MARÍA. VENÍA DE TIERRA SANTA PRECISAMENTE, HABÍA CUMPLIDO LOS 80 AÑOS Y ME QUERÍA DAR ESE REGALO”.

“TENGO LA IMPRESIÓN DE QUE MI CONTAGIO FUE EN BARCELONA. ANDUVIMOS CAMINANDO POR LAS CALLES DE BARCELONA, TODO CERRADO, NADA SE MOVILIZABA Y ME VINO UN PRESENTIMIENTO DE QUE ALGO NO ESTABA BIEN. DE ALLÍ PASAMOS A MONTSERRAT, EN EL NORTE DE ESPAÑA Y RECIÉN NOS TRAJERON AL AEROPUERTO PARA VENIR A ARGENTINA”.