Un video publicado en las redes sociales capturó el momento exacto en que las explosiones en Beirut sorprendieron a un sacerdote y a los feligreses durante una misa en una iglesia ubicada cerca de lugar de la deflagración.

La misa estaba siendo transmitida en vivo por la iglesia católica maronita San Maron Bauchrieh, ubicada a unos 1500 metros del puerto de la capital libanesa, cuando la poderosa explosión voló todas las ventanas y arrancó la puerta de hierro del templo.

La misa se transmitió en vivo debido a la pandemia de coronavirus, dijo la parroquia en Facebook.

El video muestra a un sacerdote mientras está celebrando la misa y es sorprendido por la primera explosión. En ese momento la iglesia se sacude violentamente y las luces se apagan. El sacerdote parece continuar con el ritual hasta que, segundos después, la segunda explosión hace caer escombros y pedazos de vidrio desde el techo. El sacerdote sale corriendo a toda velocidad, pero parece caer al suelo, golpeado por un escombro. Finalmente, la cámara se vuelca por el violento temblor del edificio.

Por el momento se desconoce la identidad del sacerdote y sus condiciones de salud. Christine Rousselle, una periodista especializada en temas religiosos, dijo que se encontraba sano y salvo. Algunos feligreses que estaban asistiendo al ritual desde su casa también resultaron heridos, dijo la parroquia.

Las imágenes, compartido por el corresponsal de Alhurra TV Steven Nabil, fueron vistas más de 1,5 millones de veces el miércoles.

La parroquia de San Maron más tarde compartió fotos de los daños que sufrió el templo, diciendo que todas las ventanas se rompieron e incluso la puerta de hierro fue arrancada por la explosión.

“Agradecemos a Dios que protegió a los que estaban en la iglesia de un desastre confirmado“, decía el mensaje de la parroquia, sin detallar cuántas personas había en ese momento. “Oramos por cada herido que Dios le da una pronta recuperación. Y oren por todos los mártires caídos, que Dios tenga misericordia de ellos y les de paciencia a su familia. Rezamos por el Líbano herido que ha sido agotado por el flagelo”.

Las dos enormes explosiones provocadas por toneladas de nitrato de amonio almacenadas en el puerto de la ciudad provocaron más de cien muertos, miles de heridos y dejaron sin techo a cientos de miles de personas.

Según el último balance del ministerio de Sanidad, murieron 113 personas, hay decenas de desaparecidos y más de 4.000 heridos.

El gobernador de Beirut, Marwan Aboud, indicó que hasta 300.000 personas se quedaron sin domicilio debido a los enormes daños que, según él, afectaron a más de la mitad de la capital de unos dos millones de habitantes.

Según las autoridades, unas 2.750 toneladas de nitrato de amonio, almacenado “sin medidas de seguridad” en el puerto de Beirut están en el origen de las explosiones, las peores de la historia de la capital libanesa.