Tras muchos años de reconstrucción e investigación, este grupo logró conseguir las actas originales de nacimiento del padre, la hija y los hermanos del prócer.

«Todas están debidamente digitializadas y certificadas. Su padre es un hombre que nació en 1728 y que llegó a nuestras tierras luego que fueran expulsados los jesuitas. Se hace cargo de un latifundio que habían dejado y que estaba en Yapeyú», contó a Cadena 3 Omar Uanini, ex presidente del Centro Filatélico Mediterráneo, quien se encargó de dicha acta.

Uanini lleva muchos años estudiando la vida del Libertador: estuvo recorriendo Boulogne Sur Mer y Brunoy, a donde se encuentra la segunda tumba de San Martín.

En su recorrido por Boulogne Sur Mer visitó el hogar a donde murió el General. Según sus detalles, en la casa sólo hay dos objetos originales: un reloj y un hornillo que se usaba para calentar la cama en invierno.

El reloj tiene una historia particular ya que sus agujas se detuvieron a las 15, el horario preciso en que murió San Martín. En un principio, se creía que había sido algún tipo de fuerza sobrenatural. 

«En aquella época existía una ley sanitaria que expresaba concretamente que, cuando en un domicilio fallecía alguien, el responsable de la propiedad debía detener el reloj para que la autoridad pudiera certificar la hora del deceso», detalló.

Al momento de su muerte, San Martín estaba acompañado de cuatro personas: su yerno, Severo Balcarce; su médico, el diplomático chileno y amigo del General, Francisco Javier Rosales; y el dueño de la casa Henri Adolf Gerard.

«Él falleció en una casa a donde alquilaba el segundo piso. Cualquiera de esos cuatro tiene que haber detenido el reloj», comentó.

Otra cuestión llamativa para esta época es que la cama de San Martín es por demás corta.

«En aquel momento había una creencia de que si uno dormía horizontal, podía perder la vida de muerte súbita. Por eso, la gente ponía varias almohadas en el respaldar y dormía semi acostada», detalló.

Finalmente, contó que además de ser el Libertador de la Patria, a San Martín le gustaba la carpintería y tocar la guitarra.

Entrevista de Miguel Clariá.

FuenteCadena 3
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