Hola Mamá del Cielo, ¿cómo estás? Hoy nos acercamos a la ventana de nuestras casas y allí a los lejos pudimos verte, en el cerro, con el sol de la tarde, resplandeciente estabas. Mientras cada uno de nosotros miraba, tomamos prestadas las palabras de tu prima Isabel: “Bendita eres entre todas las mujeres, y bendito es fruto de vientre, Jesús”.

Como habrás visto, hoy la ciudad, tu pueblo, tus hijos, todavía estamos guardados en el interior de nuestras cosas. Uno que otro hijo rebelde que te hace renegar salió innecesariamente, pero bueno, suponemos que tomó conciencia, pero la mayoría nos quedamos en casa.

Quedarnos en casa, implicó mirar el rostro de los cercanos: Fíjate ma, que pudimos mirarnos con nuestros padres, hermanos, abuelos. En cada uno ellos identificamos un desvelo por no saber qué va suceder, y tomamos conciencia que no sólo por nosotros es que debemos quedarnos en casa, si no por ellos también.

Sabrás Mamá, este es el último año del secundario, y hay muchas ganas de estar con los amigos, es un año duro para la promo 2020. ¡Tantas cosas que teníamos en mente!

Septiembre también nos ponía en protagonismo, desde la presentación de camperas, la semana del estudiante, los juegos, las presentaciones en cada noche con una temática especial, el encuentro y organización con los compañeros, todo ello se vio opacado por esta pandemia. Pensar que nos veníamos organizando desde el año pasado, y nos dimos golpazo contra pared.

Un año difícil, el último del secundario, ese que esperamos con ansias, muchos de nosotros deberemos partir a otras ciudades a continuar lo estudios, Dios mediante, otros tantos quedarán acá en tu tierra querida. A veces pensamos Ma, que nosotros los jóvenes nos creemos invencibles, intocables, que por el solo hecho de ser jóvenes, no nos va pasar nada.

Estamos hablando con los compañeros, por whatsapp, zoom, meet que es mejor quedarnos en casa. Tomar conciencia implica mirar rostro de los adultos mayores, de los padres que con tanto sacrificio nos bancan lo estudios, ¡gracias por darnos esos pilares fundamentales!

Así que decidimos buscar en la casa hacer algo para que el encierro no me frustre, cocinamos, limpiamos, ayudamos a los hermanos, leemos un libro, nos pusimos al día con los trabajos. ¡Estamos en eso mamá!

Dicen que este virus tiene para rato, en fin.. Estamos aprendiendo, que jugamos un rol especial, hoy tenemos la oportunidad de mostrar a la comunidad que no somos esos adolescentes que les gusta salir de parranda, sin importar el otro, y lo vamos a demostrar con acciones concretas! Porque sabemos que depende de nosotros salir pronto de esta situación. Este 21 de septiembre será inédito, único, pero por eso mismo, será recordado, y con ella la promo 2020.

Nosotros, la promo 2020 seremos recordados por haber asumido un gran compromiso, que implica necesariamente a los otros. Pondremos en tela juicio nuestras actitudes, seremos valientes, y aprenderemos a que hay otros modos de estar con los demás. Éste, será un año de gran enseñanza, será el año de la promo 2020, de tantos compañeros, de tantos profes, de tantas cosas por mostrar.

No habrá camping, no habrá dique, pero habrá paz en el interior de cada uno de nosotros, porque la habremos encontrado en el momento mismo que decidimos quedarnos en casa, la paz la encontraremos en la familia. Será ella la gran anfitriona de esta semana del estudiante, la familia, la familia de los demás, que con tantas obras buenas y solidarias, nos enseñarán a ser cada día mejor persona. Serán ellos los que compartirán con nosotros la gran alegría de ser promo 2020.

Te escribimos a vos porque eres la confidente, y hoy que estamos un poco inestables por todo esto, decidimos mirarte. Algo tan natural, pasajero, como cada vez que miramos en cerro, cuando íbamos a la plaza después de salir de clases. Vos siempre nos miras con calor de madre, vos miras con ternura.

Que orgullo sentimos, estamos tan cuidados y amados! A veces la vida nos pone cada prueba, tantos jóvenes, adolescentes que nos dejaron, por ellos también decidimos cambiar. Ya habrá promo 2020, ya habrá momento para celebrar. Pero hoy con mis compañeros decidimos quedarnos en casa, y fue ésa mirada de papá, de mamá, de hermanos, de abuelos, donde pudimos ver la necesidad estar en casa.

Ma, también te pido por ellos, te pido por todos lo que hoy están en sus domicilios, haciendo reposo, por tantos que están padeciendo esta enfermedad. Yo sé que no nos abandonas ante esta situación crítica. A Jesús, nuestro hermano, le debes estar pidiendo y pidiendo gran intercesora por todos nosotros; como una verdadera Madre, consuelo para los pecadores.
Ma, Hoy nos quedamos en casa, esperamos pronto llegar a tu Santuario, mirarte mamá Bonita! Y decirte lo mucho que te queremos. Espéranos Ma, porque pronto vamos a volver.

No te olvides que aunque desagradecidos, siempre volvemos a tus pies. Te amamos mamá de Belén, cuidá a los nuestros, que también son tuyos!

Con cariño, la Promo 2020