El Bayern Munich de Alemania se quedó ayer con la Supercopa de Europa al vencer por 2 a 1 en tiempo suplementario al Sevilla de España, que contó entre los titulares con el argentino Lucas Ocampos, autor del tanto del subcampeón desde el punto del penal.

Con el gol de Ocampos, Sevilla se puso en ventaja a 12 minutos del pitazo inicial, pero el elenco de Munich se recuperó e igualó el encuentro a los 33 de la mano de Leon Goretzka, resultado que se mantuvo durante todo el tiempo reglamentario pese a que ambos equipos tuvieron situaciones claras para volver a convertir.

Más de 80 minutos pasaron hasta que el Bayern se reencontró con la red del arco defendido por Yassine Bounou, dado que Javi Martínez, quien había ingresado cinco minutos antes, capturó un rebote sobre el cierre de la primera parte del alargue y decretó la victoria definitiva.

El Bayern Munich llegó a esta instancia tras ganar la Liga de Campeones al vencer en la final al PSG por 1 a 0, mientras que previamente había derrotado por un resonante 8 a 2 al Barcelona en cuartos de final, y por 3 a 0 al Olympique de Lyon en semifinales.

Por su lado, el Sevilla, que ayer tarde contó con la presencia del flamante refuerzo Marcos «Huevo» Acuña en el banco de suplentes, se había quedado con la Europa League superando por 3 a 2 en la final al Inter de Milán, después de ganarle en semifinales por 2 a 1 al Manchester United y en cuartos, 1 a 0 al Wolwerhampton Wanderers.

El cotejo definitorio de la Supercopa europea fue el primer partido organizado por la UEFA con espectadores tras el receso por la pandemia de coronavirus, como prueba piloto pensando en las próximas competiciones.

El escenario donde se llevó a cabo la final tiene una capacidad para 67 mil personas, pero la organización solo permitió 20 mil, menos de un tercio.

El partido

El encuentro arrancó con el conjunto germano presionando bien arriba y forzando errores en salida del cuadro español que falló en sus primeros intentos y otorgó ocasiones que por errores de precisión no acabaron en goles. Pero el cuadro de Julen Lopetegui no se quedó atrás y demostró que también iban a apretar arriba. Fue así que incomodó a la defensa alemana y se acercó al arco de Manuel Neuer, aunque sin demasiada claridad.

Antes de los 15 minutos, el Sevilla abrió el marcador. Un centro de Suso para De Jong, que este bajó para la llegada de Rakitic, obligó a Alaba a empujar al croata para que no llegue al balón y el árbitro no dudó al pitar penal. El argentino Lucas Ocampos se hizo cargo de la ejecución y con un remate cruzado estableció el 1 a 0.

Tras el tanto, el Sevilla se retrasó y el Bayern empezó a ejercer su juego. Fue así que acorraló al cuadro español y generó varias ocasiones. Muller, tuvo una clara en el área chica tras un centro atrás de Lewandowski, pero su remate se fue ancho. También Pavard llegó libre por el sector derecho del área, aunque su disparo se fue alto. Incluso el propio Robert se perdió un mano a mano perfecto al querer definir por encima de Bono, pero el arquero adivinó su intención.

Finalmente, de tanto insistir, el campeón de la Champions tuvo su premio a los 33 minutos. Muller levantó de tres dedos para el centrodelantero polaco, quien de espaldas al arco aguantó la marca y bajó la pelota para que León Goretzka de frente, remate a quemarropa para igualar las acciones. Luego el partido tuvo a un Bayern dominante pero que no pudo concretar y por eso el partido tuvo que resolverse en tiempo suplementario, donde Javi Martínez, tras una serie de rebotes decretó el 2  1 definitivo, para que los alemanes obtengan su segunda supercopa europea.

Fuente El Ancasti Digital