El bioinformático de la Universidad Nacional de Córdoba (UNC) e investigador del Conicet, Rodrigo Quiroga, analizó la actual situación de Argentina que ya superó el millón de contagios de coronavirus, y advirtió que la cantidad de infectados es seis veces más a la que informan las cifras oficiales.Ads by

“Nosotros detectamos que uno de cada seis y uno de cada ocho infectados con Covid no saben, o nunca supieron, que estaban infectados y contagiaron a otras personas”, explicó a Cadena 3.

Y manifestó que con este cálculo se presume que “no hay forma de bajar la cantidad de casos si no entendemos cómo funciona la transmisión del virus”.

Si no reducimos la cantidad de gente con la que estamos, y minimizamos el riesgo de contagios los casos no van a bajar. No terminamos de tomar conciencia del riesgo de la transmisión

Para Quiroga, se necesita “un cambio dramático con respecto a la estrategia de comunicación de la pandemia”. “Hay que reconocer el éxito de que se logró contener la propagación del virus hasta junio, pero ahora asumamos que no tenemos éxito y necesitamos cambiar de estrategia”, planteó.

“Ahora llegamos al millón de casos, pero es fundamental que la comunicación de este tema continúe porque si no, da la sensación que el tema no continúa”, manifestó.

La cantidad de casos diagnosticados positivos que se informan es un porcentaje de números reales, que varía en cada país de acuerdo a los testeos y la lista de síntomas que hay que cumplir. Los infectados reales en Argentina son seis veces más de los que se informan

“Si uno de cada tres infectados tiene test, quiere decir que los otros cinco han continuado viviendo normalmente y contagiando gente. Detectamos, pero no evitamos que esa persona contagie a otras”, lamentó.

Aunque Quiroga destacó que en estos momentos la curva está “más o menos estabilizada”, indicó que el Gobierno tiene que tomar medidas que “no dependan del acatamiento de la población”.

“Planteamos un esquema de restricción de emergencia porque es necesario bajar los casos. Pero si la población no acompaña las medidas, no va a tener efecto”, advirtió.

“Es necesario que el Gobierno se comprometa con medidas de una duración previamente estipulada, que no se vaya a prolongar y el objetivo sea claro”, agregó y sugirió sumar “otra fase de flexibilización donde la población tiene que comprender que no es vivir como en febrero sólo con un barbijo, sino que hay que cambiar todos los hábitos”.

“Podemos hacer cosas minimizando riesgos. Necesitamos comprender que hay que limitar las reuniones, que no sean masivas. Hacerlas al aire libre, usar barbijo, no compartir botellas, ni vasos. Estos son granitos de arena que todos aportamos para bajar los casos”, concluyó.

Entrevista de Fernando Genesir.