Muchas veces sucede que al momento de tomar una decisión sobre algo, nuestra mente nos juega una mala pasada. Pensamos demasiado las cosas, nos enroscamos dudando todo aún más y perdemos el tiempo llegando muchas veces a tomar determinaciones equivocadas.

Los líderes y triunfadores son personas que piensan, reflexionan y actúan sin pensarlo demasiado, solo lo necesario. Al reflexionar sobre alguna cosa que tenemos que hacer, no debemos gastar mucho tiempo, ya que esto nos llevaría a no poder avanzar y quedarnos estancados.

Aquí 8 trucos mentales para no pensar demasiado las cosas y sentirte con ánimo y confianza para lograr lo que te propongas:

1. Retoma ese pensamiento cuando ocurran nuevas ideas
Después de haber tomado una decisión, es mejor dejar las cosas ahí, al menos hasta que surjan mejores ideas. Pensar después de haber decidido, hará que siempre dudemos de las decisiones que tomemos, cosa que hará que perdamos el tiempo reflexionando.

2. No dudes tanto sobre las decisiones ya tomadas
Después de haber tomado una decisión, es mejor dejar las cosas ahí, al menos hasta que surjan nuevas o mejores ideas. Pensar mucho después de haber decidido hará que siempre dudemos de las resoluciones que tomemos y que perdamos el tiempo reflexionando demasiado.

3. Asumí un 90/10 para evitar pensar demasiado
El 90% de lo que decidas debe venir de tu propia aceptación, siendo consciente y libre de pensar y actuar; mientras que el otro 10%, también importante, debe venir de la aceptación y opinión de otras personas.

4. Acepta que tus pensamientos son positivos
El problema que tienen muchos pensadores excesivos es que llegan a creer que, después pensar mucho siempre va a surgir algo malo, lo cual es totalmente erróneo. Siempre y cuando no hagas daño a los demás, debes saber y entender que muchos de tus pensamientos no son malos y te podrán llevar a buen puerto.

5. Evitá el “qué pasará si” por un “veamos qué pasa”
La frase “¿Qué pasará sí?” es un muy buen sinónimo de desconfianza. Reemplazá por una más positiva como “veamos qué pasa” para ganar seguridad y evitar perder el tiempo reflexionando sobre cosas que no vas a poder resolver.

6. Diferencia los tipos de pensamientos y evalúa el impacto de tus decisiones
Cuando nos enfrentamos a situaciones peligrosas es importante ver qué impacto tendrá el hacer algo o no. En casos extremos es bueno que evaluemos lo que realmente puede pasar; sin embargo, para otras decisiones más cotidianas como visitar a un amigo o salir a comer afuera no deberíamos malgastar demasiado tiempo pensando que algo malo ocurrirá.

7. Evita pensar demasiado jugando o divirtiéndote
La mejor estrategia para no pensar mucho es el juego, esto nos mantendrá ocupados y nos evitará tener que pensar mucho en cosas malas.

Puedes plantearte caminar o ir al parque, al cine o a cualquier lugar en el cual te diviertas y te sientas libre. Esto hará que dejes de pensar demasiado algo y te concentres en tu felicidad.