El Ministerio de Cultura y Turismo de Catamarca se encuentra abocado por estas horas a avanzar en las gestiones necesarias para restaurar las imágenes de origen cuzqueño que pertenecen a la Iglesia de San Pedro en Fiambalá.

Para ello, el Ministro Luis Maubecín, junto a la Directora de Patrimonio y Museos, Laura Maubecín y el  Director de Gestión de Proyectos, Darío Rodríguez, se reunieron de manera virtual con Alejandrina D´Elia, asesora de la Fundación Bunge y Born, quienes están apoyando trabajos de carácter cultural y comunitario, para ver las estrategias posibles para encarar los trabajos de restauración dando participación a actores locales, tanto de Fiambalá como de toda la provincia, buscando el apoyo para completar este proyecto que trabajará sobre bienes únicos del patrimonio histórico de la provincia y el NOA.

Los bienes son once pinturas, todas ellas traídas desde Perú, con las características de las obras cuzqueñas del siglo XVIII, a los que se suman imágenes de vestir de tamaños medianos y pequeños y unos crucifijos, todas procedentes de la época colonial, que según la tradición dicen que todas estas imágenes llegaron junto a la imagen de San Pedro.

Este proyecto tiene además como objetivo la capacitación de personas dentro de la provincia para la restauración en un laboratorio de campo, reconstruir el relato histórico y darle un marco cultural y sumarlos a los recorridos turísticos de la Ruta del Adobe.

Sobre el templo de San Pedro

El templo de San Pedro de Fiambalá lo construyó el Capitán español Domingo Carrizo respetando la arquitectura colonial del siglo XVIII. Para la edificación de la nave única se apoyó sobre las vigas de madera un techo de cañas atadas con tiento y sobre estas se colocó una capa de cortaderas cubierta por una última mano de barro.

Es uno de los monumentos históricos nacionales más notables, no sólo del Departamento Tinogasta sino de Catamarca. Sus paredes de adobe miden aproximadamente un metro de espesor. La escalera de acceso al campanario está construida en una vara de algarrobo tallada. También son de madera de algarrobo las puertas y los tirantes del techo.

En el dintel de la puerta se observa grabada la inscripción: «Año- Hizo el Cap. J.H.S. Domingo Car. 1770». En su ala derecha, posee una torre campanario con una sola campana.  La iglesia está rodeada por un cerco de adobes con pilastras, que dan acceso al patio interior por anchas entradas.

Fuente La Unión Digital

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