El volcado de efluentes de pesqueras de Rawson, capital de Chubut, provocó la aparición de una “laguna rosada” en la zona del parque industrial de Trelew. El fenómeno derivó en una polémica entre ambos municipios y el gobierno provincial y provocó cruces sobre el cuidado del medio ambiente. Además del color llamativo del agua, la contaminación trajo olores nauseabundos, proliferación de insectos y otros vectores.

El volcado de líquidos a la laguna es realizado por la empresa Rawson Ambiental Sociedad Anónima (RASA) formada hace un par de años por un grupo de empresas de la pesca entre las que se encuentran Iberpesca, Cabo Vírgenes, Fyrsa, Veraz, La Costillita y Food Partner.

El vertido está permitido por un convenio que la empresa firmó con el gobierno de Chubut y la municipalidad de Rawson pero del que no forma parte Trelew, en cuyo ejido se realiza el derrame que tiñó de rosa una laguna ubicada en el predio perteneciente a la Corporación de Fomento (CORFO).

En este aspecto, el titular de Control Ambiental de la provincia, Juan Michelou, dijo que “el vertido de estos deshechos había sido autorizado. Se hizo un acuerdo para volcar líquidos en las lagunas de Corfo. Y además hemos constatado un importante avance en las obras que estipula dicho convenio y continuaremos desde el ministerio de Ambiente con la fiscalización permanente”. El funcionario minimizó el color de la laguna provocado por químicos utilizados para la conservación del langostino. “Es algo normal, el color rojizo no provoca daños y en unos días desaparecerá”, dijo.

Las palabras del funcionario provocaron un duro cruce con funcionarios de la municipalidad de Trelew. El secretario de Obras Públicas, Sebastián de la Vallina, apuntó con dureza contra Michelau y dijo que “minimizar esto es ridículo y más como si fuera algo natural. Esto es preocupante y no está diciendo la verdad. Están arrojando líquidos sin previo tratamiento y sin que nosotros (por Trelew) lo supiéramos. Nosotros fuimos bien claros cuando se firmó el acuerdo y dejamos sentada nuestra disconformidad”.

Por otro lado, Federico Restrepo, especialista en tratamiento de efluentes líquidos que ya realizó trabajos en la zona afirmó: «Me preocupa seriamente que no exista una solución ambiental a esa problemática. Que el director de Ambiente Michelou diga que el color apareció de un día para el otro es un error porque es prácticamente imposible, no tiene fundamento técnico y le quita importancia a la contaminación de los recursos hídricos”.

Continuó expresando que “ese líquido contiene sulfito de sodio. La función del mismo es evitar que el langostino se eche a perder. Es decir mata las colonias bacterianas y no deja que se degrade la proteína del langostino. Ese producto adicionado al agua para preservar el langostino no puede sustentar vida. O sea cualquier tratamiento que se piense realizar o cualquier tipo de remediación es imposible de hacer”.

Y finalizó: “La ley de política ambiental dice bien claro que si hay presunción de contaminación, lo que se iba a hacer no se hace. Solo con eso, con la presunción. Y se permitió eso cuando existen estudios que lo que se hizo está mal hecho y que van en contra no solamente de una ley provincial sino de una ley nacional de ambiente. El acta del ministerio permitiendo semejante contaminación es una barbaridad. No puede ser posible que se contamine un lugar que no lo está, que una pesquera arroje semejante contenido”.

Fuente El Ancasti Digital

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