Argentina tiene cada vez más vacunas, pero el ritmo de inmunización de la población no aumenta en la medida que podría hacerlo para aprovechar este nuevo escenario de “abundancia” luego del padecimiento de un primer semestre de escasez. Esa disponibilidad por ahora no se traduce en un incremento de las inoculaciones en general, ni de las segundas dosis en particular.

El Monitor Público de Vacunación arroja este miércoles un dato que es récord: hay casi 6,5 millones de vacunas que han sido distribuidas en las provincias y esperan su aplicación. A esto se suman 4,7 millones de vacunas aún no distribuidas por el gobierno nacional. En total, un stock de 11,2 millones. A la Argentina llegaron 41,8 millones de dosis y fueron aplicadas 30,6.

A fines de junio, hace un mes, se había informado sobre este problema, cuando las vacunas en stock en las provincias, sin aplicar, alcanzaban los 4 millones de dosis. Ahora esa cifra ha crecido un 60 por ciento. Y un 175 por ciento si se toma en cuenta la cantidad que aún permanece en poder de la administración central, previo a su distribución.

Esto ocurre porque en las últimas cuatro semanas se ha incrementado el flujo de ingreso de dosis al país, mientras que el promedio diario de aplicaciones se mantuvo más o menos estable, por debajo de las 400 mil inyecciones. Más precisamente, 349.214 argentinos por día recibieron una vacuna en los últimos siete días.

Del total de 6,5 millones de vacunas que permanecen sin aplicar en las provincias, 2,5 millones están en la provincia de Buenos Aires. En la Ciudad el stock es de 129 mil vacunas. En Córdoba, de 442 mil; en Santa Fe, 367 mil; en Chaco, 283 mil; en Corrientes, casi 209 mil; en Entre Ríos, 264 mil; en Salta, 314 mil; en Misiones, 395 mil. La Pampa y San Luis siguen siendo las provincias más eficientes, con un stock actual de unas 15 mil vacunas.

Hasta el momento, 24,3 millones de personas han recibido una sola dosis en el país, mientras que 6,3 millones han recibido dos. Sin contar a los menores de 18 años, todavía hay 6 millones de personas que en la Argentina no han recibido una sola dosis. Ahí es donde, justamente, el stock disponible no se condice con la necesidad sanitaria.

En lo que va de julio llegaron al país 16 millones de vacunas. Sólo entre el 4 y el 23 de julio arribaron 8 millones de dosis de Sinopharm. En agosto y septiembre está previsto recibir otros 16 millones, por lo que si el ritmo de vacunación cotidiano no sube es posible que la curva del stock siga en ascenso.

En este stock de 11,2 millones se cuentan los 3,5 millones de dosis de Moderna que serán destinados, en parte, a chicos con comorbilidades. La distribución de esas vacunas en el país comenzó en las últimas horas, tras la aprobación de la Agencia Europea de Medicamentos para su uso en la población de 12 a 17 años.

Dosis distribuidas y aplicadas

En algunas provincias están teniendo problemas en esta etapa del operativo para que la gente concurra a los centros de vacunación. Parte de la población más joven es la más reacia a ser inmunizada. En Chubut, por ejemplo, donde tienen 106 mil vacunas en stock, han lanzado una campaña de seducción con pases para ver gratis a las ballenas para aquellos que concurran a vacunarse.

La resistencia a las vacunas de un sector de los habitantes no es un invento argentino. Más bien todo lo contrario: en nuestro país hay una cultura arraigada en cuanto a la importancia de la vacunación como herramienta clave de la salud pública y los discursos antivacunas tienden a ser marginales. En otros países centrales este problema se mucho más grave.

En cuanto a la necesidad de acelerar las segundas dosis, la cifra de vacunados es elocuente: sólo el 14 por ciento de la población está completamente vacunada en nuestro país, cuando la variante Delta pronto dejará de ser una amenaza para transformarse en realidad.

Fue hace un mes ya que el Consejo Federal de Salud había decidido apurar la aplicación de las segundas dosis, en la previsión de que este ingreso de más lotes de vacunas estaba por ocurrir. Pero en los hechos esto no ocurrió.

En la nueva reunión que los ministros de Salud de todo el país mantuvieron este martes, se volvió a decidir lo mismo. Al término de ese encuentro, la ministra Carla Vizzotti dijo que “agosto será el mes de las segundas dosis”. Faltan cuatro días para agosto. Como informó este martes, actualmente sólo una de cada cuartro inyecciones que se aplican son segundas dosis. El resto son primeras.

La incógnita que se abre para agosto, entonces, es si bajará el ritmo de aplicación de primeras dosis para priorizar las segundas o la cifra total será mayor, de modo que la Argentina finalmente pueda superar la marca que los expertos deslizan como meta para escalar el operativo de inmunización: más de 500 mil inoculaciones diarias.

Fuente La Unión Digital

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