Enrique Macaya Márquez fue distinguido por la FIFA y la Asociación Internacional de Prensa Deportiva (AIPS) como el periodista con mayor cantidad de coberturas mundialistas a lo largo de la historia de la Copa del Mundo. El hoy comentarista de DSports Radio recibió un emblemático premio: una pequeña Copa del Mundo, igual a la que le entregan a los equipos que se consagran en el Mundial.

Macaya realiza en Qatar 2022 su 17ma cobertura de manera consecutiva ya que no falta a un mundial desde Suecia 1958. Esto le permitió marcar un nuevo récord.

Lejos de haber buscado desde un principio imponer una marca personal, reconoció que muchas veces estuvo cerca de no viajar a ciertos Mundiales, pero que, de alguna manera u otra, siempre asistió.

De esa manera, el histórico periodista deportivo, comentarista y conductor del inolvidable programa Fútbol de Primera fue testigo del debut y del retiro de glorias mundialistas de la talla de Pelé, Johan Cruyff y Diego Maradona. Disfrutó de equipos inolvidables como el Brasil de 1970 y la Naranja Mecánica que exhibía el llamado fútbol total. También vio los primeros pasos de Lionel Messi con la camiseta albiceleste, privilegio que pocos (o casi ninguno) tiene.

En diálogo con el sitio oficial de FIFA, Macaya comentó: “Necesitas conocimientos, y tienes que saber comunicar lo que sabes, tienes que saber lidiar con la tecnología, tienes que conocer el juego e interpretarlo correctamente” y agregó: “No es fácil y tienes que aprender todo el tiempo, hablando con la gente y aprendiendo de ellos, así es como mejoras”.

Enrique Macaya Márquez: sus comienzos en el periodismo

Macaya Márquez nació el 20 de noviembre de 1934, en la Ciudad de Buenos Aires. Porteño del barrio de Flores, de chico se mezcló en los potreros con Alfredo Di Stéfano, quien era ocho años mayor.

El legendario periodista siempre consideró a la Saeta Rubia como el mejor futbolista que vio en su vida, la que precisamente llenó en su bitácora mundialista con las grandes figuras que disputan el cetro del más grande de la historia: Pelé, Johan Cruyff, Diego Maradona y LIonel Messi.

Se involucró en el mundo de los medios de comunicación a los 15 años, cuando comenzó a trabajar en Radio El Mundo. Consiguió una entrevista laboral gracias a su padre, que era empleado de la editorial Haynes, una empresa británica encargada de publicar el diario El Mundo y las revistas Mundo Argentino, El Hogar y Mundo Deportivo, entre otras.

“Yo creo que mi pasión por el fútbol, más que por el periodismo, tuvo la influencia de empujarme y acercarme”, aseguró. Aunque ingresó en el sector comercial, tenía contacto permanente con los periodistas deportivos de esa radio, que por entonces eran Fioravanti, Enzo Ardigó y Horacio Besio.

Sus inicios como comentarista se dieron gracias a un hecho completamente fortuito, que él mismo recordó años más tarde: “Un compañero mío hacía prácticamente toda la producción a LT9 de Santa Fe de los partidos que jugaban Unión y Colón en Buenos Aires. Dejó ese trabajo y me lo encomendó a mí. Yo me puse de productor de esas dos transmisiones: un sábado venía uno, al otro sábado venía el otro”.

“Pero un sábado que jugaban Colón-Quilmes faltó Roberto Cherro, una ex gloria de Boca Juniors que era el comentarista. Como yo estaba en la cabina me dijeron: comentá vos. Y así fue como empecé”, completó la anécdota.

Enrique Macaya Márquez: el inicio de su récord en Mundiales

Aunque empezó su trabajo de periodista desde muy joven, tuvo que esperar algunos años para cubrir su primer mundial. En 1958, se las rebuscó para viajar hasta Suecia y presenciar la Copa del Mundo.

Fue mi primer viaje continental, en avión, de esa importancia y esa duración. El avión que me llevó era un BC-7, paraba en todos lados para abastecerse. No era tan sencillo llegar a Europa; yo digo que nuestro arribo fue milagroso porque no sabíamos dónde andábamos”, relató.

Desde entonces, no se perdió ningún Mundial y fue testigo de varios momentos icónicos: sufrió el desastre de Suecia, vio México 1970 sin la Selección Argentina clasificada, festejó el título conseguido de la mano de Diego Armando Maradona en 1986, lamentó la final perdida ante Alemania en Italia 1990, se angustió por el doping de Maradona en Estados Unidos, soportó la frustración de Corea-Japón 2002 y padeció el gol de Mario Götze en Brasil.

Por eso, no resulta extraño que le cueste elegir su Copa del Mundo preferida: “México, siendo campeones, es irremplazable. Igualmente, en todos hay anécdotas. Me ha pasado, en Sudáfrica, que hacer las transmisiones no era nada fácil desde las tribunas. En Corea me encontré con muchos voluntarios de allá, que se anotan en FIFA y los toman como colaboradores para orientarte en tu lugar, acompañarte y ayudar al periodismo. Ahí vi a muchos pibes de la calle Avellaneda que venían a chorearle el negocio a los coreanos”.

En Qatar 2022, el icónico periodista argentino será comentarista radial en una transmisión que tendrá a Sebastián Vignolo como relator, y de la que también participará Marcelo Benedetto.

Fuente La Unión Digital

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