La reconocida periodista Mariana Moyano murió este miércoles a los 54 años, según informaron Radio 10 y C5N, medios para los cuales trabajaba.

“Lamentamos comunicar el fallecimiento de nuestra compañera y amiga Mariana Moyano. ¡Te vamos a extrañar Marian!”, comunicó la emisora AM.

Moyano había sufrido un accidente doméstico con un brasero el 8 de octubre, día de su cumpleaños, y desde entonces estaba internada en el Instituto del Quemado, donde fue intervenida quirúrgicamente en varias oportunidades y luchó contra una infección hasta el final.

“Tuvo un insólito accidente hogareño y hace 3 semanas luchaba por su vida en el Instituto del Quemado… Con la mitad del cuerpo afectado, peleando día a día, finalmente una infección terminó con una vida y un talento extraordinario”, relató su colega y amigo Tuny Kollman.

Su fallecimiento provocó una enorme tristeza en el mundo periodístico y en la política, ámbito que Mariana cubría con profesionalismo.

“Sin palabras. La tristeza es infinita. Seguiremos escuchándote, pero ya el mundo no es igual. Hasta siempre Mariana Moyano”, aseguró la portavoz de la Presidencia, Gabriela Cerruti.

“Profundo dolor y tristeza por el fallecimiento de la querida compañera, docente y gran periodista Mariana Moyano. Acompañamos a sus familiares y amigos en este triste momento”, tuiteó el Ministro de Ciencia, Daniel Filmus.

Por su parte, el Jefe de Gabinete de Ministros y candidato a vicepresidente de la Nación de Unión por la Patria, Agustín Rossi, también se pronunció. “Lamento profundamente el fallecimiento de Mariana Moyano, compañera valiosa y comprometida. Abrazo con afecto a sus familiares y amigos en este difícil momento”, manifestó.

Quien también lamentó el fallecimiento fue el Diputado Nacional de Unión por la Patria, Daniel Gollán. “Triste noticia el fallecimiento de la periodista Mariana Moyano. Se nos fue una una excelente profesional y mejor persona. A la familia y amigos les mando un fuerte abrazo y los acompaño en este difícil momento”, escribió el legislador.

Moyano era además docente de la Universidad de Buenos Aires y había escrito varios libros. También tenía un podcast personal llamado “Anaconda con memoria”, donde hablaba de cultura y hacía análisis político.

En 2019 brindó una entrevista a Infobae en ocasión de la publicación de su libro “Trolls S.A., la industria del odio en internet”. Allí se explayó sobre democracia e Internet: Originalmente, viste que Internet era como ese lugar los anónimos éramos todos iguales, era un mundo más anárquico, una especie de comuna. Después del comunismo, viste que venía como la comuna pura donde todos llegábamos a ser iguales. Y eso fue cambiando cuando entró el mundo de la comercialización de Internet y nuestros datos. Y nuestro nombre empezó a valer”.

“Entonces, me parece que en este momento lo que estamos viviendo es como una especie de falsa paridad donde un usuario es igual al otro en el debate (supuestamente como la instancia última de la democracia: que todos seamos iguales), pero no. Porque vos en el medio tenés la muerte de las citas de autoridad, no en términos iluministas. En el libro hay un ejemplo de una chica que le discute al que más sabe de megalodones en el mundo. No, no son iguales. De megalodón dejalo al señor que hable y nosotros hablemos de otra cosa”, agregó.

Y completó: “A Esa falsa democracia de que somos todos iguales está cruzada por los intereses económicos de las empresas, porque son empresas las de las redes sociales. Internet son muchas empresas. El mundo de la comuna desapareció. Y, por otro lado, a mí lo que me está empezando a preocupar es la supremacía de la primera persona del singular en el relato. “A mí lo que pasa es…” “Yo lo que quiero es…” Y me parece, es como una especie de falsedad. Estamos todos conversando acá, pero lo que nos importa es la individualización al máximo del consumo y del relato. Como que también que pareciera que estamos todos juntos en la red, pero no hay nada más individual que eso. Y de hecho las propias empresas están viendo qué hacer con esto de “yo quiero contar cualquier cosa”, porque después eso tiene consecuencias afuera de la red. Han habido crímenes por linchamiento y falsedades en la información que se dio a conocer. Entonces este mundo que supuestamente era el de la pureza más absoluta y de la igualdad, donde no importaba quién eras, porque tu mensaje era lo importante… Y de hecho hay redes nuevas que son subterráneo todavía de las redes sociales, donde ahí sí vuelve esta idea del anónimo, no hay cercenamiento de nada, nadie bloquea nada de lo que se dice, y lo que está emergiendo de ahí son los mensajes más xenófobos, homofóbicos, racistas, nazis”.

Fuente Infobae

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